¿Hablamos?

    PropietarioInversorColaboradorPrensaOtro

    19 de agosto de 2026

    Turismo experiencial: la visión de ACHM Hotels by Marriott sobre vivir el destino

    Compartir en:

    ACHM Hotels by Marriott firma un acuerdo histórico con la familia Bettoja

    ACHM Hotels by Marriott inaugura la temporada de verano con propuestas de ocio al aire libre

    AC Hotel Atocha: identidad renovada tras su reforma

    Antonio Catalán participa en el foro de APD sobre el sector hotelero

    AC Hotel Palacio Universal recupera la terraza Universal de Vigo

    Del "ver" al "vivir": el cambio que está redefiniendo el turismo experiencial. El viajero ya no busca recorrer un destino, sino vivirlo. ACHM Hotels by Marriott analiza cómo esta transformación redefine el papel del hotel, la gastronomía y la autenticidad.

    Durante décadas, viajar significó una cosa: acumular destinos. Completar una lista de lugares imprescindibles, tachados uno a uno, casi como una carrera contra el tiempo del viaje. Ese modelo está agotándose. El viajero de hoy no busca ver un destino, busca vivirlo: entender su historia, degustar su gastronomía, acercarse a su forma de estar en el mundo.

    Así lo ha recogido Hosteltur en un artículo de opinión firmado por ACHM Hotels by Marriott, que analiza cómo este cambio de mentalidad está redefiniendo el papel de cada elemento que forma parte del viaje, y de manera muy particular, el del hotel, que ha dejado de ser un simple lugar donde descansar para convertirse en una parte esencial de la experiencia turística.

    El hotel como primer punto de contacto con el destino

    Si el viajero busca conectar con el lugar que visita, el hotel se convierte en su primera referencia para captar la esencia de la ciudad. Por eso la tendencia hotelera ha apostado, cada vez con más fuerza, por edificios singulares: espacios con historia propia, capaces de preservar y transmitir la memoria urbana en la que se integran.

    Alojarse en un edificio que forma parte del relato de una ciudad no es un detalle estético. Es una forma de acercarse, desde el primer momento, al espíritu del lugar.

    Algunos ejemplos ilustran bien este fenómeno. Hotel Palacio del Carmen, Autograph Collection, ocupa el antiguo Convento de las Oblatas del siglo XVIII, en pleno casco histórico de Santiago de Compostela, a escasos metros de la Plaza del Obradoiro. En Valencia, Grand Hotel Centenari, Autograph Collection, se instala en el edificio de Telefónica de la Plaza del Ayuntamiento, proyectado en 1925 e inspirado en la arquitectura de la Escuela de Chicago. Y Palacio Santa Clara, Autograph Collection, conserva un edificio modernista diseñado en 1916 por el arquitecto Francisco Javier Görlich.

    Los tres proyectos comparten algo más que un valor patrimonial: son, antes que instalaciones hoteleras, actos de recuperación urbana que devuelven a la ciudad una parte de su propia identidad, transformada en hospitalidad.

    Palacio Santa Clara, Autograph Collection

    La experiencia no termina en la arquitectura

    El edificio es solo el primer capítulo de esta transformación. El concepto «leisure» ha ganado un protagonismo decisivo en la forma de viajar, y el hotel ya no puede entenderse como un espacio aislado del destino, sino como un punto de encuentro entre el viajero y la ciudad. La gastronomía, los espacios sociales, la programación cultural o las experiencias diseñadas junto al entorno forman parte, hoy, de una misma propuesta de valor.

    La gastronomía, en particular, se ha consolidado como uno de los grandes motores del turismo experiencial. Ya no basta con ofrecer una buena propuesta culinaria: los hoteles deben crear espacios con identidad propia, capaces de conectar al viajero con la cultura y los sabores del destino. En ACHM Hotels by Marriott, la restauración se entiende como una parte esencial de la experiencia hotelera, apostando por conceptos gastronómicos diferenciados y adaptados a cada ubicación.

    De la exclusividad a la personalización: un nuevo concepto de lujo

    Esta evolución también ha cambiado la forma de entender la calidad. Durante décadas, el lujo se medía por la exclusividad de las instalaciones o la amplitud de los servicios. Hoy, en un contexto de máxima competencia, el verdadero diferencial está en la capacidad de ofrecer experiencias personalizadas y auténticas.

    Cada huésped viaja por motivos distintos y espera una propuesta adaptada a sus intereses, desde el momento en que reserva hasta mucho después de finalizar su estancia. El hotel que no consigue conectar con sus clientes y ofrecerles una estancia a la altura de sus expectativas no será memorable, y eso tiene consecuencias directas sobre su capacidad de fidelización.

    La tecnología ha sido fundamental para avanzar en esta dirección. Permite conocer mejor al cliente, anticiparse a sus preferencias y eliminar fricciones a lo largo de todo el viaje. Pero la tecnología no sustituye la hospitalidad: ningún algoritmo puede sustituir la capacidad de un equipo para generar confianza, sorprender al huésped o convertir una estancia en un recuerdo. Al final, son las personas las que convierten una estancia en un recuerdo.

    Grand Hotel Centenari, Autograph Collection

    La autenticidad, el nuevo valor turístico

    La autenticidad completa esta transformación. Los viajeros valoran cada vez más los destinos y hoteles con una identidad propia, profundamente vinculados a su entorno. España ha entendido esto mejor que muchos otros países europeos: sus ciudades medianas, con un capital cultural, gastronómico y arquitectónico extraordinario, se han convertido en algunos de los destinos más demandados por el viajero internacional.

    Ciudades como Málaga, Sevilla o Palma ofrecen algo de lo que carecen las grandes capitales: una vida cultural accesible y una identidad mediterránea que el viajero norteamericano o del norte de Europa percibe como auténtica. El viajero que organiza su visita a Málaga desde el AC Hotel Málaga Palacio, con vistas al Paseo del Parque y a la Catedral, o el que se instala en Sevilla o Palma con el casco histórico a un paso, apuesta por un tipo de lujo cada vez más valorado.

    Un modelo de turismo que va más allá del descanso pasivo

    Todo esto configura un nuevo modelo de turismo que supera con amplitud la idea de descanso pasivo. Viajar por placer implica hoy una búsqueda activa de conexión con el lugar: aprendizaje a través de la gastronomía, la arquitectura o la historia, y momentos que no están en ningún programa organizado, pero que solo son posibles cuando el viajero tiene tiempo, ganas y una actitud abierta.

    En ACHM Hotels by Marriott, esta filosofía lleva años aplicándose en las más de 75 propiedades que la compañía gestiona en España, Italia y Portugal, bajo una misma convicción: cada hotel debe reflejar el lugar donde se encuentra y contribuir a enriquecer la experiencia del viajero. No se trata solo de gestionar alojamientos, sino de crear espacios que conecten a las personas con el destino, respetando su historia, su identidad y su forma de vida.

    AC Hotel Málaga Palacio

    El verdadero éxito de un viaje

    El futuro del turismo no se medirá únicamente por el número de viajeros o de pernoctaciones, sino por la calidad de las experiencias que el sector sea capaz de ofrecer. Porque el verdadero éxito de un viaje no consiste en los lugares que se visitan, sino en los recuerdos que permanecen cuando el viajero regresa a casa.